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Funcionaria de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe dicta una clase sobre seguridad alimentaria y nutrición en ELADES-CEPAL

Daniela Godoy, Oficial Superior de Políticas de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la FAO, impartió una clase magistral sobre los avances y desafíos en la lucha contra el hambre en América Latina y el Caribe, dirigida a estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Estudios del Desarrollo (ELADES) de la CEPAL.
Noticias |
21 de julio de 2025

La Oficial Superior de Políticas de Seguridad Alimentaria y Nutrición, Daniela Godoy, impartió una clase magistral en la sede de la CEPAL, donde analizó la evolución de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe, así como los principales retos para avanzar en el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero).

“Estamos viendo una reducción sostenida de la prevalencia de hambre en América Latina y el Caribe entre 2021 y 2023”, afirmó Godoy, quien atribuyó este progreso a factores como la recuperación económica, el fortalecimiento del comercio agroalimentario y la implementación de políticas de protección social. Sin embargo, advirtió que este avance no se distribuye de manera uniforme: “Mientras que en Mesoamérica la tendencia es constante, el Caribe anglosajón no muestra la misma mejoría”.

Durante su exposición, la experta también se refirió al segundo indicador del ODS2: la prevalencia de inseguridad alimentaria, que también ha disminuido en la región, superando incluso la tendencia global. “Nuestra región está acelerando el cumplimiento del ODS2. Ver cómo prospera este indicador nos permite proyectar una tendencia positiva”, señaló.

No obstante, persisten importantes desafíos estructurales. Uno de ellos es el alto costo de una dieta saludable, que según datos recientes de la FAO alcanza un promedio de 4,56 dólares por persona al día en la región, cifra superior a otras partes del mundo. “Este valor no es el único factor para el consumo de alimentos saludables, pero sí un indicador muy relevante”, subrayó, indicando además que el Caribe presenta los mayores costos, seguido por Sudamérica y Mesoamérica.

Godoy también remarcó las brechas existentes entre subregiones y poblaciones. “La brecha de género en seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe es más amplia que en otras regiones del mundo, lo que exige políticas con enfoque de género”, señaló. Asimismo, indicó que la población rural enfrenta mayores niveles de inseguridad alimentaria en comparación con la urbana.

En el plano nutricional, la región enfrenta una doble carga: mientras que el retraso del crecimiento infantil muestra una tendencia a la baja —aunque se desaceleró tras la pandemia—, el sobrepeso en niños continúa en aumento, especialmente en Sudamérica. A esto se suma que casi un 30% de la población adulta presenta obesidad y que la anemia en mujeres, si bien está por debajo del promedio mundial, revela desigualdades importantes entre países.

Entre los factores que condicionan esta situación, Godoy identificó la variabilidad climática, los conflictos o la desaceleración económica. En particular, destacó la creciente amenaza que representa el cambio climático para la seguridad alimentaria. “El número de países expuestos a más de tres fenómenos extremos aumentó de 11% en 2003 a 44% entre 2018 y 2022. Esta exposición nos hace más vulnerables y afecta la disponibilidad, el acceso y el aprovechamiento de los alimentos”, advirtió.

Frente a este panorama, Godoy hizo un llamado a transformar los sistemas agroalimentarios para que sean más resilientes. “Requerimos políticas públicas integrales y sistemas de gobernanza sólidos, con participación activa de la sociedad civil, marcos regulatorios eficaces y autoridades responsables”, indicó. También destacó la importancia de contar con sistemas de protección social sensibles a la alimentación, como transferencias directas o programas de alimentación escolar.

“Para lograrlo, se necesita cooperación internacional y políticas integrales e intersectoriales que fortalezcan la resiliencia agroalimentaria”, concluyó.

Para más información y antecedentes, puede consultarse el informe Panorama de la seguridad alimentaria y la nutrición 2024.